Advertencia: El siguiente post podría herir suceptibilidades. Pero sea como fuere, es mi libre opinión personal, y en muy buena onda. Así que si hiere tu suceptibilidad, eres muy poco tolerante. Abre tu mente.
Nunca me quedó muy claro qué es exactamente el Señor de los Milagros y qué no es. Como saben, no soy católico, pero no tengo nada en contra ellos. E inclusive, así me maten en la iglesia, hay muchas cosas del catolicismo que sí me parecen bravasas.
Pero no el Señor de los Milagros. Es decir, no me parece bien que la gente sea tan devota a los santos, pero en fin, por lo menos tiene algo de sentido. Así como hay gente que muere por Chayanne o Raimond Manco, es comprensible que haya gente que admire la vida o las obras de Santa Rosa de Lima, por ejemplo.
Pero digo, el Señor de los Milagros, ¿no es Jesús? ¿No es el mismo Jesús del Señor de Luren? Escuché que dicen que es solamente una representación del verdadero Jesús, que está en el cielo y en nuestros corazones. Entonces, ¿como así hay gente que es devota del Señor de los Milagros, pero no de otras representaciones similares? ¿Acaso eso no los hace devotos del objeto, y no de la persona real?
La semana pasada fui al Centro de Lima a comprar unas cosas, cuando de pronto me crucé con la procesión de cada octubre. Lo que me dejó pensando, fue que el Señor de los Milagros pasó frente a otra imagen idéntica, pero mucho más pequeña, a la que también le habían dejado flores, y todo. Me quedé pensando en cuál era, en ese momento, la imagen real. ¿A cuál había que venerar? ¿A las dos? ¿A la más grande? ¿A ninguna? ¿Qué tan lejos tiene que estar una de la otra, para que venerar a las dos?
Ojo que no estoy culpando a la iglesia católica. Por lo menos no en esta ocasión. Una vez, una persona bastante metida en ese tema me dijo que la iglesia católica no aprueba que se adore a una imagen, sino que se debería venerar a todas por igual. Tiene sentido, pero, no hacen mucho para evitarlo, ¿no? Con tanta cosa que le hacen a una sola en octubre...
En fin, no sigo opinando. Sino, es posible que me cierren el blog.
Pd1.: Pongo arriba una foto de Elmo, y no del Señor de los Milagros, porque ahí sí sé que habría gente que se ofenda solo porque puse la foto de la imagen en un blog. Me imagino que los devotos de Elmo no son tan cerrados.
Pd2.: ¡Yo les avisé! Ésta será la última vez que escribiré desde aquí. Mañana, estaré muy, muy lejos...




Disculpen que recién haya escrito esto. Pero estaba esperando que El Comercio publicara las fotos del partido de la mañana, para poder copiarlas aquí. :)
La alegría del primer gol, nos duró poco. Enviaba un SMS a una amiga celebrando el gol, cuando nos empataron. Traté, pero el mensajito ya se había convertido en ondas en el aire de mi cuarto que ni soplando podía hacer que regresen.
El terremoto de Perú trajo, además, un momento para poder apreciar el trabajo que hacen los periodistas, y sobre todo para poder identificar y diferenciar a los verdaderos profesionales, de aquellos que solamente quieren salir en cámaras. Durante estos días, ver las noticias por tv ha traído muchos momentos de angustia, aunque otros de cólera, al ver a algunos periodistas, que realmente no sé qué hacen ahí. Acá apunto algunas cosas que han transmitido:
Gracias a Dios, fuera del pánico que muchos tuvieron, por aquí no hubieron consecuencias serias, salvo una parte del techo que tuvo serias rajaduras y se derrumbó en una pequeña parte.
Mejor videojuego de la historia:
Mejor historia:
Mejor juego de estrategia:
Mejor juego de lucha o peleas:
Mejor juego de rol:
Mejor juego para niños:
Hoy fue el desfile escolar organizado por la Municipalidad donde yo trabajo. Estuvo buenísimo, sobre todo habiendo tantos nidos, colegios y escuelas superiores que no solamente participaban, sino que realmente hacen notar sus ganas de ganar este concurso. Había tambien muchísima gente presente para ver a sus familiares o amigos marchar o tocar en la banda. Y todo esto es algo que yo admiro bastante, quizás porque en mi colegio jamás hubieron estas cosas. Y bueno, sí hubo un intento por participar en marchas por fiestas patrias, pero nunca tuvo mucho éxito. Fue una experencia bastante anecdótica de la que ya hablaré otro día.


