¿Qué pasa con Mario después que se muere?

Esta imagen ha resuelto una duda que no me dejó dormir desde pequeño.

 

Vía: TecnoChica

Un mal momento

Por todo el trabajo que he tenido en estas semanas, ya me había alejado bastante de este blog. Pero bueno, he vuelto, y como se imaginarán, hay mucho que contar.

 

Chanchito

Sin embargo, muchas ganas, no tengo. Ni siquiera había tenido oportunidad de escribirles acerca de mis dos grandes amores, mis dos hamsters rusos. Y zas, el Miércoles murió uno. No se imaginan lo triste que puedo estar. Sí, ya sé que es solo un hamster. Pero créanme que uno se puede encariñar con cualquier cosa. Leí que los hamsters se van a un cielo donde hay miles de ruedas y laberintos enormes, donde pueden jugar todo el día y para siempre. Obviamente, no es verdad, pero cuando me vaya al cielo, le pediré a Dios que me haga uno igualito al que yo tenía. Otra persona más a quien extrañar, aunque... no es persona pero... ya saben...

 

Se acabó, se acabó

Otra noticia importante es que después de muchos años (más de la cuenta) de haber sido un fiel alumno de mi universidad, este Jueves 28 será mi graduación. Parece que fuera ayer que di mi examen de admisión sin haber estudiado nada de nada. Nunca llegué a saber cómo le hice para ingresar. Ni cómo le hice para no jalar casi ningún curso, ni mucho menos por qué me jalaron tres veces en uno, si les juro que sí sabía. Me gustaría que vayan todos a mi graduación, pero no vamos a entrar. Es más, me gustaría que vayan algunos de ustedes, pero tampoco vamos a entrar. Pero vayan, y a la salida nos veremos. Vayan.

 

Parece que estas últimas semanas no han sido muy buenas. Más me vale que las próximas sí valgan la pena. Saludos a todos.

Mis sueños sin cumplir

Acabo de leer un post en el blog El Planeta de Darling y la verdad es que me hizo pensar muchísimo. No lo menciona directamente, pero me di cuenta que el cambiar tanto de gustos durante nuestra vida, hace que no podamos cumplir nuestros sueños. No porque no se pueda, sino porque las cosas que anhelamos hoy, muy probablemente, mañana ya no las querramos.

Escribo esto porque he recordado algo que algún día fue importante en mi vida. Y me provocó contarlo. Cuando era muy pequeño, vi la mejor película que había visto hasta entonces: Las Tortugas Ninja 2. ¿Recuerdan? ¡Sale Vanilla Ice y muere el Destructor! Jaja. Qué tontera. El asunto es que algún tiempo después, anunciaron las tercera parte... y ¿qué creen? Algo malo hice, y mis padres me castigaron y no la pude ver. Lloré y casi me muero, y juré que cuando sea grande la vería con o sin permiso de mis padres. Bah, todos hemos dicho eso de pequeños, ¿o no? Y bueno, hace casi tres años vi que la estaban dando en el cable, me preparé y cumplí mi promesa.

Es una basura. Una reverenda basura. Ni siquiera vi el final. Esas películas deberían estar prohibidas.

Recordé que alguna vez, a Bart Simpson le pasó lo mismo.

Obviamente, necesito dormir un poco. Ya quemé.

 

Imagen de: ongakujunkie en DeviantArt

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